DE LUCES Y SOMBRAS II PARTE 

                        AUTORA:ANA MARÍA GRANDE



-¿Sabes quien eres en realidad verdad?-Le inquirió el más poderoso mago de la luz y seguidor suyo.

-Soy Aeltharion Magnum y deduzco que he acudido a tu llamada-Le contestaba él.

-Te he intentado embocar muchas veces, pero tú te has resistido , hasta esta última…-.Le narraba brevemente  Julius.

-Cuando oía tu voz en mi cabeza me dolía horrores, al menos podías haber avisado las primeras veces de que querías, para no hacerme yo más quimeras-. Le reprendía Aeltharion a su seguidor y mago oficial.

-Lo siento Mi Señor, su reino está apunto de ser poseído por las sombras y os tenía que convocar para que las vencéis-.Le hacía saber Julius, el gran mago y mano  derecha de Aeltharium.

-Ya han derribado la puerta de la calle y han entrado en la  casa-Se pronunciaba Ryan entrando en pánico.

-Cierra corriendo la puerta del dormitorio antes que entren-Le pedía Brendan con más calma.

Éste sin protestar obedeció cuando de repente ambos escucharon la  siguiente oración en sus cabezas- Aeltharion Magnum velar enya(

thariel os venyra solthae, nael imara theryn valora,  ante mirrath koriel en domarys. 

(Soy Aeltharrion Magnum, necesito que os abandonéis ante la imagen que veréis a continuación ante mi espejo de cuerpo en mi dormitorio para acudir a mi reino de la luz, ya que estáis llamados a hacer cosas realmente grandes)-.

Subiendo los últimos peldaños del piso las fans encabezadas por Meredith, ambos amigos se dieron la mano atravesando así dicho espejo, el cual acabó en el suelo hecho añicos.

Brendan fue el primero en hablar-Aeltharion, ¿Qué te ha pasado? De repente te veo exageradamente grande-.

Él le explicó-Es que soy dios  entre dioses.

Yo represento la luz y la llama eterna-.

-Eso no me extraña viniendo de ti. pero en lo que a nosotros se refiere¿Qué pintamos aquí?-Quería saber Brendan más apaciguado.

-Yo como ya sabéis soy el dios de la luz y de la llama eterna y vosotros a parte de mis hermanos de sangre mis fieles seguidores y tengo a mi mago personal que os podrá convertir  en dioses como yo-.Le narraba Aeltharion.

Y de repente se oyó un golpe secó en el suelo a la par que una voz suave que susurraba-Nosotros dioses contra el mal que luchan por el bien-.

Acto seguido, la voz se silenció y los dos amigos comenzaron a reír al unísono.

Aeltharion se sentó en el suelo con las piernas cruzadas, en tanto  Ryan le decía-Pero tío que no es hora de meditar, sino de luchar-.

-Alejalos de aquí y ponlos a salvo.

Tu y ellos son lo único que tengo-.Le exigía Aeltharion Magnum a su mago y mano derecha en el arte de la magia.

-Antes de iniciarte en la lucha sería bueno que nos dieras indicaciones Aeltharium-. Le pidió Brendan

-Tu al ser más fuerte, serás el dios del atardecer y Ryan el de el rocío- Así nos divertimos con el mal los tres-.

Ryan  protestó en un principio diciendo-El dios más maruso me tenía que tocar a mi-.

Y el dios de la llama eterna volvió a intervenir diciéndole a su mago de confianza-Para el cambio llevalos a un sitio seguro-.

Mientras el mago les pedía que se aposentar les aclaró-Su hermano es

Dios entre dioses la llama eterna y en nada podría acabar con el mal, si no lo hace hoy es para dejar que ustedes también se diviertan-. 

Una vez sentado con calma y con los ojos cerrados, bolas de fuego salieron por todas partes atacando hacia el Dios de  las sombras para rabia de este cayendo de bruces en todo momento sin saber de dónde venían las bolas de fuego y sobre todo sin saber dónde estaba el adversario que lo atacaba sin compasión, aunque se podía imaginar que era el dueño de aquel reino en otros tiempos gloriosos pero ahora gracias  a él tenebrosos.

-Sal de donde estes-Le procesaba el Dios del mal al Dios del bien desconfiado y muerto de miedo.

-cucuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu-Se burlaba de él Aeltharion.

-Pero si estabas allí que te he visto yo-Dicho esto le lanzaba rayos que congelaban lo que rozaban

Aeltharion prosiguió con sus interminables burlas-Ahora me ves, ahora no me ves-.

-Pero estate quieto maldita sea que así no te puedo cazar-Proclamaba él voz en grito.

Una vez que estuvo derrumbado en el suelo, justo al atardecer fue cuando el Dios del Atardecer como él solía decir en la tierra-Le daría caña-.

Dejó que se confiara para que al alba el Dios del Rocio acabara con él cubriendo todo el mal que había hecho en el reino de la luz y volviéndolo a su ser.

-Como Dios te he hecho más poderoso que a Brenan, espero que después de esta batalla no te quejes-. Le reprende bromeando Magnum a su segundo mejor amigo.

Al atardecer como buen Dios, Brenan, indiscriminadamente comenzó a lanzarle soles al corazón debilitándose cada vez más y más.

-Tu turno llegará al alba-Le informaba Aeltharion.

-Con lo que me gusta a mi dormir-Le narraba brevemente Ryan.

-No me seas melodramático, Ryan- Reía su buen amigo a la par que le aconsejaba.

-Dime al menos como podría derrotarlo para jugar con ventaja-Le pedía él con desespero.

-Ahora mi mago te llevará a descansar a tu habitación en mi castillo para que estés listo para el combate y al alba yo mismo te despertaré.

En cuanto a lo de como luchar tienes que sacar la ira de tu interior-.

Le hacía saber Aeltharion.

Hizo una breve pausa  para añadir-Al final las gotas de rocío brotaran de tus ojos limpiando todo el mal, no te las seques-.

Y fue dicho y hecho fue así como el mal se desvaneció para siempre en tanto los  tres amigos vivían por siempre felices como grandes dioses en el  reino de la luz


                                            FIN


  





                        


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